5 prejuicios totalmente falsos sobre Barcelona

Publicado por en la categoría Descubrir, Tradiciones. Artículo actualizado el 8 junio, 2017. 0 comentarios

¡Los prejuicios son un hueso duro de roer! Lee este artículo para comprobar que lo que se da por descontado no siempre es verdad.

prejuicios sobre Barcelona

En Bueno, Bonito, Barcelona, uno de nuestros objetivos es darte toda la información necesaria para que disfrutes de la capital catalana en buenas condiciones y evitando las trampas en las que suelen caer los turistas. Así que nos ha parecido interesante echar abajo los 5 prejuicios erróneos más habituales sobre Barcelona.

Prejuicio nº1: Barcelona es esencialmente española

Vista del exterior, a menudo la situación catalana deja perpleja a mucha gente. Tendemos a comparar el idioma catalán con un dialecto local. La situación dista mucho de ser así.

España es un país descentralizado en el que las regiones (llamadas Comunidades Autónomas) tienen mucho poder. En Cataluña, las características regionales están reglamentadas por la ley. Esta ley es una propuesta de la Generalitat (el gobierno catalán) y es sometida a votación por el parlamento local.

Mientras que en el resto de España (con la excepción del País Vasco) las diferencias entre las comunidades autónomas son muy ligeras, en Cataluña la situación es muy diferente. Así es, la Generalitat tiene el poder y los medios legales de asentar e imponer la cultura catalana en su territorio.

Al pasear por la calle, te darás cuenta de que el catalán no es en absoluto un dialecto: es el idioma que utilizan todos los catalanes y lo encontramos por todas partes (administración, carteles…). La enseñanza se realiza en catalán, menos en las escuelas extranjeras. De todos modos, incluso en estos centros las clases de catalán son obligatorias.

No te preocupes si vienes a instalarte a Barcelona y sólo hablas castellano: una ley nacional obliga a que se aplique el bilingüismo. Concretamente, esto significa que todos los trámites administrativos se pueden llevar a cabo en castellano o en catalán.

dibujo bandera catalana, prejuicios sobre Barcelona

Prejuicio nº2: el flamenco es típico de aquí

El flamenco es uno de los símbolos de la cultura española, al igual que la corrida y la paella. Sin embargo, sólo es típico de verdad en Andalucía. ¡El baile regional catalán es la sardana, mucho menos ardiente! No hay espectáculos de sardanas propiamente dichos pero podrás ver cómo bailan los barceloneses el domingo delante de la catedral o con ocasión de manifestaciones culturales (como, por ejemplo, las festes majors).

Aunque el flamenco no sea típico de Barcelona, puedes asistir sin problema a un espectáculo de flamenco. Desde el fin de la dictadura franquista, el flamenco se acepta un poco más en Cataluña; además

, algunos de los nombres importantes del género son barceloneses, como la bailaora Carmen Amaya.

Prejuicio nº3: comer en las Ramblas es una experiencia auténtica

Numerosas guías turísticas se esfuerzan por hacer creer que las Ramblas son una de las avenidas más auténticas de Barcelona. ¡Eso era verdad hace unas décadas pero hoy en día ya no es así!

Por desgracia, el turismo de masas ha tenido como consecuencia la desaparición de los restaurantes típicos en favor de los engañaturistas: los platos son malos en general y los precios, exagerados. Un consejo: ¡evítalos! Ve a comer a los restaurantes que te recomendamos cerca de las Ramblas.

Aunque hay que evitar los restaurantes de las Ramblas, esta avenida sigue siendo, a pesar de todo, un lugar de Barcelona que no debes pasar por alto, pero más vale que tengas ya una ligera idea de lo que te vas a encontrar. Descubre las cosas que no debes perderte y las que hay que evitar aquí.

Prejuicio nº4: la arquitectura de Barcelona se limita a Gaudí

La obra de Gaudí tiene tanto impacto que solemos pensar que es el único que ha contribuido a forjar la identidad arquitectónica de Barcelona. ¡Y, sin embargo, no es así, ni mucho menos! La ciudad está llena de magníficos edificios construidos por arquitectos de renombre de todas las épocas.

El Modernismo catalán le debe mucho a Lluís Domènech i Montaner, que, además, fue profesor y mentor de Antoni Gaudí. A él se deben principalmente el Palau de la Música, el Hospital de Sant Pau y la Casa Lleo i Morera. Otro nombre importante del Modernismo es Puig i Cadafalch, de cuyo talento es fruto la Casa Amatller (vecina de la Casa Batlló), el  Poble Espanyol y  la Casa de les Puntxes en la avenida Diagonal.

Por otra parte, la tradición arquitectónica de Barcelona no se limita al Modernismo: grandes arquitectos contemporáneos contribuyen a que la ciudad siga siendo uno de los lugares importantes de la vanguardia. Juzga por ti mismo, te recomendamos el artículo sobre la arquitectura contemporánea de Barcelona.

dibujo hotel W

Prejuicio nº5: La primavera es la mejor época del año para visitar Barcelona

El clima mediterráneo de Barcelona es muy agradable y muchos piensan que la primavera es la mejor época para venir a pasar unos días. Es verdad que en abril y en mayo hay días muy soleados pero el tiempo se caracteriza, sobre todo, por su inestabilidad; puede que un día haga mucho sol y que al día siguiente llueva.

Visitar Barcelona en primavera es agradable pero el invierno también es una opción excelente ya que el tiempo es muy soleado en general. Además, no hay tantos turistas como durante el resto del año. En verano, disfrutarás del calor, de la playa y de numerosas terrazas. En lo que se refiere al otoño, no está de más decir que estos últimos años, el mes de octubre ha sido muy cálido y las playas han estado (casi) tan llenas como en pleno mes de julio.

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Acerca del autor

Pauline

Pauline es amante de la literatura y la buena comida. A la hora de escribir sus artículos, le encanta descubrir los lugares más originales y auténticos que harán disfrutar tanto la vista como las papilas gustativas. ¿Qué es lo que más le gusta hacer en Barcelona? Perderse por el casco viejo y empaparse de la atmósfera especial de la ciudad... o del perfume de los platos que se cuecen a fuego lento en las cocinas. ¡Un verdadero placer!